CÓMO IR AL CIELO
¿Cómo podemos llegar a Dios?
La Biblia enseña que Dios nos ama y quiere ofrecernos salvación y vida eterna. Pero también nos muestra que existe un problema que nos separa de Él: el pecado.
¿Cómo podemos entonces recibir el perdón de Dios y la vida eterna?
A continuación vas a encontrar, paso a paso, lo que la Biblia enseña acerca de nuestra necesidad, lo que Dios hizo por nosotros y cómo podemos acercarnos a Él por medio de Jesucristo.
¿Cómo leer las citas bíblicas?
A lo largo de esta página encontrarás textos de la Biblia, acompañados de sus referencias para que puedas buscarlos y leerlos por tu cuenta.
Utilizamos la Reina-Valera, revisión de 1960 (RVR1960), una traducción de la Biblia al español ampliamente utilizada en las iglesias evangélicas.
Cada referencia indica el libro de la Biblia, el capítulo y los versículos correspondientes.
Libro
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Deuteronomio
Capítulo:Versículos
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8:11-14
Versión
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(RVR60)
1. NO OLVIDARNOS DE DIOS
En medio de las preocupaciones, las responsabilidades y las actividades de todos los días, podemos llegar a olvidarnos de Dios.
¿Qué sucede cuando nos olvidamos de Dios?
Cuando nuestra atención está puesta solamente en las cosas materiales, podemos dejar de lado nuestra relación con Él y olvidar todo lo que ha hecho por nosotros.
En Deuteronomio 8:11-14, dice:
«11. Cuídate de no olvidarte de Jehová tu Dios, para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te ordeno hoy; 12. no suceda que comas y te sacies, y edifiques buenas casas en que habites, 13. y tus vacas y tus ovejas se aumenten, y la plata y el oro se te multipliquen, y todo lo que tuvieres se aumente; 14. y se enorgullezca tu corazón, y te olvides de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre;»
En estos versículos Dios advierte al pueblo de Israel que no se olvide de Él cuando disfrute de abundancia y prosperidad. Esta enseñanza también nos invita a recordar que todo lo que tenemos proviene de Dios y que nuestra relación con Él debe ocupar un lugar importante en nuestra vida.
Recordar a Dios significa reconocer que lo necesitamos, agradecerle por sus bendiciones y procurar vivir conforme a su Palabra.
2. EL VERDADERO PROBLEMA DEL SER HUMANO
Aunque existen muchas dificultades en la vida, la Biblia nos enseña que nuestro problema más profundo es el pecado.
¿Qué es el pecado?
El pecado es todo aquello que pensamos, decimos o hacemos en contra de la voluntad de Dios y de lo que Él nos enseña en su Palabra, la Biblia. También pecamos cuando dejamos de hacer lo que sabemos que es correcto delante de Dios.
Por eso, el pecado no consiste solamente en cometer malas acciones. También incluye nuestras actitudes, pensamientos y decisiones.
Todos hemos pecado y necesitamos el perdón de Dios.
En Romanos 3:23, dice:
«por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,»
En este versículo Dios nos enseña, por medio del apóstol Pablo, que todos los seres humanos hemos pecado. Nadie puede considerarse completamente justo delante de Dios por sus propios méritos.
El pecado nos separa de Dios, pero Él no nos dejó sin esperanza.
3. ¿PODEMOS SALVARNOS POR NUESTROS PROPIOS MEDIOS?
Muchas personas creen que pueden alcanzar el cielo siendo buenas, ayudando a los demás o cumpliendo determinadas prácticas religiosas.
Aunque hacer el bien es importante, la Biblia enseña que ninguna buena obra puede borrar nuestros pecados ni comprar nuestra salvación.
Entonces, ¿cómo podemos ser salvos?
La salvación es un regalo que Dios nos ofrece por su gracia. No podemos ganarla por nuestros propios esfuerzos ni porque seamos mejores que otras personas.
Recibimos ese regalo por medio de la fe en Jesucristo.
En Efesios 2:8-9, dice:
«8. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9. no por obras, para que nadie se gloríe.»
En estos versículos Dios nos enseña, por medio del apóstol Pablo, que la salvación es un regalo de su gracia que recibimos mediante la fe. No podemos conseguirla por nuestras buenas obras ni atribuirnos el mérito de haberla alcanzado.
Las buenas obras son importantes como resultado de una vida transformada por Dios, pero no son el medio por el cual obtenemos la vida eterna.
4. DIOS HIZO POSIBLE NUESTRA SALVACIÓN
Dios nos ama y no quiere que permanezcamos separados de Él por causa del pecado.
¿Qué hizo Dios para salvarnos?
Dios envió a su Hijo Jesucristo al mundo para ofrecer salvación a la humanidad.
Jesús vivió sin pecado, murió en la cruz por nuestros pecados y resucitó. Por medio de su sacrificio hizo posible que recibamos el perdón y la vida eterna.
La salvación no depende de nuestros méritos, sino de lo que Jesucristo hizo por nosotros.
En Juan 3:16, dice:
«Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.»
En este versículo Jesús nos enseña acerca del inmenso amor de Dios por la humanidad. Quienes ponen su fe en Jesucristo reciben la promesa de la vida eterna.
5. JESUCRISTO ES EL CAMINO
La Biblia enseña que Jesucristo es el único camino para llegar a Dios.
¿Por qué necesitamos a Jesucristo?
Porque nuestros pecados nos separan de Dios y no podemos eliminar esa separación mediante nuestros propios esfuerzos.
Jesucristo vino para reconciliarnos con Dios por medio de su muerte y resurrección.
En Juan 14:6, dice:
«Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.»
En este versículo Jesús nos enseña que Él es el único camino para llegar a Dios Padre. La salvación no se encuentra en nuestros esfuerzos ni en otros caminos, sino en Jesucristo.
¿Existe otro camino para recibir la salvación?
La Biblia enseña que la salvación se encuentra únicamente en Jesucristo.
En Hechos 4:12, dice:
«Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.»
En este versículo Dios nos enseña, por medio de la predicación del apóstol Pedro, que solamente Jesucristo puede salvarnos. No existe otro Salvador dado por Dios a la humanidad.
Por eso, no alcanza solamente con conocer la historia de Jesús o creer que existió. Necesitamos reconocer nuestra condición delante de Dios y poner nuestra confianza en Jesucristo como nuestro Señor y Salvador.
6. UNA INVITACIÓN PARA VOS
Dios te invita a acercarte a Él, arrepentirte de tus pecados y poner tu fe en Jesucristo.
No importa cuál haya sido tu pasado. Podés acudir a Dios con sinceridad, reconociendo tu necesidad de perdón y confiando en la salvación que Jesús ofrece.
¿Cómo puedo recibir la salvación?
La Biblia nos enseña que debemos creer en Jesucristo y recibirlo con fe, reconociéndolo como nuestro Señor y Salvador.
En Juan 1:12, dice:
«Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;»
Y en Romanos 10:9-10, dice:
«9. que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. 10. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.»
En estos pasajes Dios nos enseña, por medio de los apóstoles Juan y Pablo, que quienes reciben a Jesucristo y creen en Él son hechos hijos de Dios. También nos muestra que debemos creer de corazón que Dios resucitó a Jesús y reconocerlo como nuestro Señor.
La salvación no depende de nuestros propios méritos ni de repetir palabras, sino de poner sinceramente nuestra fe en Jesucristo.
7. ACERCARNOS A DIOS EN ORACIÓN
La oración es una manera de hablar con Dios, expresar lo que sentimos y acercarnos a Él con sinceridad. No necesitamos palabras especiales ni oraciones aprendidas de memoria, sino un corazón dispuesto a buscarlo.
¿Cómo podemos hablar con Dios?
Podemos hablar con Dios en cualquier momento y lugar, expresándole nuestras preocupaciones, agradecimientos y necesidades.
También podemos acercarnos a Él reconociendo nuestros pecados, pidiendo su perdón y poniendo nuestra confianza en Jesucristo.
En Jeremías 29:12-13, dice:
«12. Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; 13. y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.»
En estos versículos Dios promete escuchar a su pueblo cuando lo invoque y lo busque de todo corazón. Esta enseñanza nos recuerda la importancia de acercarnos a Él con sinceridad.
¿No sabés cómo empezar a orar?
Podés hablar con Dios con tus propias palabras, reconociendo tus pecados, pidiendo su perdón y expresando tu fe en Jesucristo.
Si no sabés cómo comenzar, esta oración puede servirte como ejemplo:
«Señor Dios, reconozco que soy pecador y que necesito tu perdón. Creo que enviaste a tu Hijo Jesucristo, que murió en la cruz por mis pecados y resucitó. Te pido que me perdones, limpies mi corazón y me ayudes a vivir conforme a tu voluntad. Hoy pongo mi confianza en Jesucristo como mi Señor y Salvador. Amén.»
Recordá que no son las palabras de una oración las que nos salvan, sino la gracia de Dios que recibimos por medio de la fe en Jesucristo.
8. UNA NUEVA VIDA EN JESUCRISTO
Si decidiste arrepentirte de tus pecados y poner tu fe en Jesucristo, estás dando un paso muy importante en tu vida.
¿Qué sucede cuando decidís seguir a Jesucristo?
Jesús nos enseña que hay una gran alegría en el cielo cuando una persona reconoce sus pecados, se arrepiente y se vuelve a Dios.
En Lucas 15:7, dice:
«Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.»
En este versículo Jesús nos muestra cuánto valor tiene para Dios una persona que se arrepiente de sus pecados. Esto nos recuerda que Dios recibe con alegría a quienes se vuelven a Él con sinceridad.
¿Qué sucede después?
Comenzar una nueva vida en Jesucristo significa aprender a conocerlo cada día, leer su Palabra, hablar con Él mediante la oración y crecer en la fe junto a otros creyentes.
También es importante congregarnos en una iglesia donde podamos aprender las enseñanzas de la Biblia, crecer espiritualmente y compartir nuestra fe en comunidad.
Seguir a Jesucristo no significa que nunca más tendremos dificultades o cometeremos errores, sino que comenzamos una vida en la que buscamos obedecer a Dios y confiar en Él cada día.
QUEREMOS ACOMPAÑARTE
Si hablaste con Dios en oración y decidiste poner tu fe en Jesucristo, nos gustaría saberlo.
Te invitamos a contactarnos para que podamos estar orando por vos, acompañarte y ayudarte a conocer más de la Palabra de Dios.
¡Nos alegraría mucho saber de vos!